Primero: dejar el local seguro
Si el cierre se puede recuperar el mismo día, lo reparamos y lo dejamos operativo. Si el daño es grande y hay que fabricar piezas, hacemos un cierre provisional seguro para que no tengas que dormir pensando en el local. No te dejamos con la persiana abierta.
La cerradura y los anclajes, no solo la chapa
En la mayoría de intentos la palanca entra por abajo o por el lateral. Por eso no basta con enderezar la lama: cambiamos la cerradura, revisamos los puntos de fijación y, si hace falta, reforzamos los anclajes para que no se pueda volver a hacer palanca por el mismo sitio.
Documentación para el seguro
Hacemos factura detallada con la descripción del daño, las piezas sustituidas y la mano de obra, que es lo que te pedirá la compañía. Si necesitas fotos del daño antes de reparar, también te las pasamos.
Refuerzos por si vuelven
Los locales que han sufrido un intento sufren otro con más probabilidad. Según el caso te proponemos cerraduras de más seguridad, pasadores de suelo, chapa reforzada en el tramo bajo o cambiar a un perfil más resistente.