El detalleQué nos encontramos
Y hay una segunda particularidad que en el resto de la ciudad no pesa tanto: la fachada. En buena parte del Eixample lo que se ve desde la calle está mirado de cerca, y el cierre tiene que encajar con el edificio y no comerse el escaparate.
Cierres de gran anchura
Por encima de los cinco metros, una persiana manual deja de tener sentido: no hay manera humana de levantarla cada mañana. En estos casos montamos eje reforzado y motor con freno paracaídas, que es lo que exige la normativa cuando el cierre es pesado y motorizado.
Microperforada para no matar el escaparate
En el comercio del Eixample lo que se vende es lo que se ve. La lama microperforada deja pasar la luz y la mirada cuando el local está cerrado, y sigue protegiendo igual. Es la solución que más montamos entre Diagonal y Gran Via.
Aparcamientos y entradas de finca
Muchos locales comparten fachada con la entrada del párquing del edificio. Cuando hay comunidad de por medio, te hacemos el presupuesto preparado para presentar a la junta: qué se cambia, por qué y con qué garantía.