El detalleQué nos encontramos
Aquí las persianas son más pequeñas que en el Eixample, pero suelen ser más viejas y están mucho más tocadas: guías torcidas por golpes de bici y de carro, cerraduras oxidadas y lamas abolladas que nadie ha cambiado nunca.
Calles donde no se entra de cualquier manera
Buena parte de la Vila es de plataforma única y con horarios de carga y descarga. Lo tenemos previsto: venimos con la herramienta justa, aparcamos donde se puede y acabamos dentro de la ventana horaria. No es una excusa para cobrarte desplazamiento extra.
Persianas viejas con piezas que ya no existen
En el comercio antiguo de Gràcia encontramos cierres de hace cuarenta años. Cuando la pieza no se fabrica, la hacemos: perfil equivalente, misma medida y mismo acabado. Sale más a cuenta que cambiar todo el cierre de un local que quizá es de alquiler.
Rejas y cierres que tienen que ser discretos
En un barrio donde el escaparate es medio negocio, muchas tiendas quieren protección sin parecer una caja fuerte. Montamos reja, ballesta o microperforada según lo que quieras que se vea de noche, y te enseñamos ejemplos antes de decidir.