El detalleQué nos encontramos
Aquí nos llaman menos por una lama abollada y mucho más por portones de seis, ocho y diez metros que no abren, por motores que han reventado y por fotocélulas que hacen parar la puerta a media maniobra.
Portones de nave y muelles de carga
Un cierre de nave trabaja con pesos que no se pueden levantar a mano. Cuando falla, o falla el motor, o falla el eje, o han cedido los flejes. Dimensionamos el recambio por el peso real de la puerta, no por lo que había puesto antes, que a menudo iba justo.
Naves antiguas convertidas en oficina
En el 22@ hay mucho edificio industrial reaprovechado con el cierre original de hace cuarenta años y un uso completamente distinto. Adaptamos lo que se puede y sustituimos lo que ya no da: normalmente eje, motor y cuadro de maniobra, dejando la chapa si está sana.
Seguridad obligatoria en puertas motorizadas
En un cierre industrial motorizado, el freno paracaídas y las fotocélulas no son un extra: son lo que evita que la puerta caiga encima de alguien. Lo revisamos siempre, aunque nos hayas llamado por otra cosa, y te lo decimos por escrito.